“Existen problemas estructurales que han llevado al cierre de 700 tambos en los últimos diez años”, recordó el presidente de la ANPL, Álvaro Quintans, al analizar las consecuencias del conflicto de Conaprole porteras adentro.

“Ningún productor quiere tirar leche”, enfatizó, en el marco de la conferencia brindada por las gremiales lecheras para pronunciarse sobre el escenario que quedó planteado a partir de la decisión de cerrar la planta de la cooperativa en Rivera.

Dijo que hubo largas filas de camiones para descargar en planta, con retrasos que, señaló, llevaron a que se produjeran derrames en algunos establecimientos.

Quintans hizo referencia tanto a la caída del número de remitentes en esa región, así como del consumo de leche fresca, tratándose, además, de una planta que requeriría inversión. Valoró favorablemente lo resuelto por la cooperativa para posibilitar los traslados de los trabajadores, y afirmó que existen diferentes alternativas para que la remisión pueda ser derivada a otras plantas.