En su columna en Dinámica Rural (Sarandí 690 AM), la directora de gROU Agro, Ing. Agr. Lucía Bauer, hizo foco en la relación directa entre la salud del suelo y la salud humana.

En tal sentido, se refirió al yodo, micronutriente esencial para la función tiroidea. “La glándula tiroides lo necesita para producir hormonas que regulan el metabolismo, el crecimiento y el desarrollo cerebral. Durante el embarazo, la deficiencia severa de yodo puede afectar el desarrollo neurológico fetal de forma irreversible”, indicó.

Explicó que los cultivos producidos en ambientes pobres en yodo trasladan esa deficiencia a humanos y demás animales a través de la alimentación, lo que motivó la implementación de políticas públicas enfocadas en la inclusión de yodo en, por ejemplo, la sal.

Bauer remarcó que es importante “entender que cuando degradamos suelos, no solamente perdemos productividad. También podemos afectar silenciosamente la calidad nutricional de lo que llega a nuestra mesa. Teniendo impacto directo en nuestra salud, porque las deficiencias minerales son causantes de enfermedades”, tanto en humanos como en otros animales.