“El régimen de promoción de inversiones permite que empresas agropecuarias presenten proyectos de inversión y, cumpliendo ciertos requisitos, acceder a beneficios con ahorros de impuestos, principalmente IRAE e Impuesto al Patrimonio”, explicó en Dinámica Rural (Sarandí 690 AM) el contador Mathías Paradiso, integrante del Departamento de Consultoría del estudio Carle & Andrioli.

Detalló las inversiones del agro que, de acuerdo a la norma —modificada a fines de 2025—, pueden acceder a beneficios impositivos, en una lista que incluye desde maquinaria, tajamares, represas, pozos, molinos y tanques australianos, a equipamientos para trazabilidad, vehículos utilitarios, hardware, reproductores vacunos y ovinos, embriones y semen para mejoras genéticas, entre otros.

El régimen “busca que el productor o la empresa agropecuaria no solo invierta más, sino que invierta mejor: con impacto productivo y ambiental positivo”, comentó.

Paradiso se refirió también a los plazos; al porcentaje de la inversión que contempla la normativa; a cómo se determina el beneficio fiscal, y a los beneficios impositivos más importantes, incluyendo los beneficios adicionales para micro, pequeñas y medianas empresas.

“La recomendación principal es planificar antes de invertir. Antes de comprar maquinaria, hacer obras, instalar sistemas de riego o realizar mejoras productivas, conviene analizar si esas inversiones pueden formar parte de un proyecto promovido. Una buena planificación permite maximizar beneficios, evitar errores formales, ordenar la documentación y elegir correctamente los indicadores. El régimen puede ser muy atractivo, pero requiere análisis técnico, cumplimiento de requisitos y seguimiento posterior”, señaló.