Conocidos los datos del PBI del primer trimestre del año 2026, la economía del país registró un crecimiento de 0,9% con respecto al mismo período del año anterior. “El incremento de actividad es una buena noticia”, ya que se da “luego de un estancamiento en la segunda mitad de 2025”, explicó en Dinámica Rural (Sarandí 690 AM) el contador Darío Andrioli, director de Carle & Andrioli.
La demanda interna fue factor fundamental en el crecimiento, impulsado por el consumo de los hogares. Si bien las exportaciones de bienes y servicios crecieron 2%, las importaciones lo hicieron a mayor tasa, apuntó. Por su parte, las inversiones totales de la economía de capital fijo descendieron 3% en el período.
Los sectores de actividad más dinámicos fueron transporte y comunicaciones, así como servicios financieros, que registraron un crecimiento del 3%. Comercio, restoranes y hotelería crecieron 2%.
El agro tuvo una caída de 3,7%. Andrioli explicó que se trata de un descenso esperado, de alguna manera por el impacto de la sequía en los cultivos de soja, además de la menor faena de bovinos, pero esas caídas fueron parcialmente compensadas por el fuerte incremento de la producción de leche.
“Luego de tres años de crecimiento consecutivo, el agro registrará seguramente un descenso” al finalizar 2026, comentó el director de Carle & Andrioli, recordando que OPYPA ya estimaba, al comenzar el año, que sería del orden del 6%.
Se refirió a los efectos del clima, así como a los desafíos de un año Niño para el segundo semestre, y también “de los mercados, con una relación no favorable del precio de los productos e insumos por razones geopolíticas, que ha hecho que, en general, los sectores agropecuarios hayan disminuido su poder de compra y rentabilidad, a excepción de la ganadería”.
Andrioli analizó, además, los impactos de la caída del agro en el PBI global.