Con el empuje de factores climáticos y de precios, el 2025 fue “un año excepcional” para la ganadería, dijo el director de Escritorio Dutra, Daniel Dutra. Actualmente son buenos los valores, tras un año que cerró con una faena 6% superior a la del anterior.

Dutra destacó la interacción que ha habido entre lo agrícola y lo ganadero, fundamentalmente ante un incremento del corral. Pese a las buenas condicionantes climáticas dadas durante el año, el cierre se produjo ya con zonas del país con falta de agua y otras con exceso.

La oportunidad del ovino
Hoy “la situación del precio de la lana se ha revertido”, al tiempo que existe “un muy buen valor carne”, por lo que es de esperar una zafra de carneros con “buenos resultados”. “Obviamente que la oferta es menor que otros años. Hay cabañas que se han retirado del mercado. Pero creo que estamos en un punto de inflexión. Quizás con estos buenos valores de la carne y una tendencia de la lana que parecería ir en aumento, tenemos la posibilidad de revertir un poco la situación del stock ovino, hoy peligrosamente muy bajo”.  

Se refirió al énfasis del mercado en las lanas finas, así como a las posibilidades de las razas doble propósito en el actual escenario. Para pensar en una revitalización del rubro, lo primero es hacer foco en el precio y la rentabilidad. Es fundamental “que sea rentable”, remarcó. Dutra piensa que “es viable” el desarrollo de una producción ovina nacional con un stock 100% superior al actual.

En inmuebles, “un mercado estable”
La actividad de la Cámara Uruguaya de Inmobiliarias Rurales (CUIR), con el aporte de los asociados, permite tener una visión global del país sobre el mercado, explicó Dutra, presidente de la Directiva. Se observa “un mercado estable, con una oferta normal”. La demanda mayoritaria se da por campos ganaderos, en mayor preferencia al sur del Río Negro, con áreas que en general van de las 300 a las 1.000 hectáreas; salvo excepciones, los valores han sido “similares” a los de 2024.

Contó que ocasionalmente en el norte aparecen capitales extranjeros, como el caso del inversor canadiense que compró unas 10.000 hectáreas de campos netamente ganaderos en Paysandú.

En cuanto a los campos con destino turístico, dijo que claramente “hay una tendencia”, ya que en la demanda “cada vez aparece más gente, fundamentalmente del extranjero”, con intención de invertir en turismo o en «la tranquilidad» de «un refugio». Explicó que esto no sólo se da en los departamentos de la costa sureste, sino en diferentes puntos del país.

Un “buen año”, pero con asuntos pendientes
“Somos consecuencia del productor. Si el productor anda bien y tiene buenos números, como consecuencia nosotros acompañamos esa situación”, comentó Daniel Dutra al analizar el año que finalizó.

Apuntó que, más allá del buen año empujado por el clima y los valores, existen temas pendientes en cuanto a políticas que apoyen la rentabilidad. “Un dólar debilitado no le permite al productor hacer acciones que debería hacer”, señaló.

Destacó, por su parte, la seguridad jurídica que ofrece el país a inversores extranjeros. “El inversor viene con la tranquilidad de que aquí se respetan las leyes”, comentó.