“No hay ninguna hectárea que no esté siguiendo un proceso”, dijo a Dinámica Rural (Sarandí 690 AM) el presidente del Instituto Nacional de Colonización (INC), Ing. Agr. Alejandro Henry, acerca de la inquietud planteada sobre los avances del instituto en adquisición de tierras cuando tendría un global de 35.000 hectáreas sin adjudicar. “Hicimos una depuración en los sistemas informáticos, y llegamos a la cifra de 13.000 hectáreas”, indicó, añadiendo que cada hectárea se encuentra dentro de algún proceso encaminado hacia la adjudicación. “En las etapas intermedias se utilizan tanto contratos de pastoreos como de acondicionamiento de suelos para entregarle al colono no un problema sino un campo en marcha, con un pastoreo, con una pradera; un uso agrícola hasta llegar a las pasturas que van a ser utilizadas por el colono definitivo en el predio”, dijo.

También se refirió a la baja morosidad. “El INC viene con un pago récord, alcanzando el 94% de colonos que están 100% al día”, señaló, comentando en tal sentido que “el disponer de los dineros de la renta le permite al INC tener una visión mucho más proactiva frente a los propios colonos y a los nuevos emprendimientos que se van sucediendo a través del tiempo”.

Acceso a la tierra, demanda joven
El INC presentó, en el marco de la Expo Prado, el lanzamiento del proyecto de tierra para jóvenes, respondiendo a “un reclamo permanente”. “Es muy difícil acceder a la tierra, poder montar una empresa y poder vivir en el campo”, comentó Henry, subrayando que es una de las priorizaciones establecidas en el plan estratégico del instituto, así como mujeres y proyectos de agroecología. Se definió que por lo menos dos fracciones al año tengan ese destino específico, lo que no implica que dejen de tener la posibilidad en otros llamados.

“Si no fuera por el instituto, es indudable que es complejo acceder a una fracción de tierra”, manifestó Henry, resaltando “la importancia de que la familia joven tenga un espacio dentro del agro”.
“Además de la tierra, estamos buscando agregar otros elementos que se necesitan para el desarrollo de una empresa rural, como son la parte del capital, la parte del asesoramiento, y también hemos definido una renta progresiva para las personas jóvenes, en la que se llega recién al pago total en el quinto año”. Remarcó que esto posibilita “destinar esos fondos a procesos de capitalización dentro de la empresa”.