En el 109° Congreso Anual de Federación Rural se confirmó la continuidad del ingeniero agrónomo Rafael Normey como presidente de la organización. Lo considera “un nuevo ciclo” en “una carrera de postas”, en la que se avanza con conformidad tanto con el trabajo en la interna, así como con el nuevo consejo, que tiene su hoja de ruta ya trazada por el congreso.

Normey se refirió a las dificultades “para que la voz de los productores sea escuchada”, en un país que se encuentra en una situación bisagra, con la posibilidad de «ver en clave de oportunidad a los nuevos acuerdos». Sin embargo, una característica de la economía hoy es el estancamiento, dijo. Uruguay “no crece”, y a las oportunidades “nos cuesta mucho aprovecharlas”. Esto, enfatizó, ocurre debido a “problemas internos del país”.

En tal sentido, el reducir costos, mejorar la competitividad, son necesarios, indicó Normey, apuntando que hoy las inversiones, ya sea por flujo extranjero o por el nacional, “no están logrando mover la aguja”.

Otro de los temas de la hoja de ruta, es el de las “acciones en la guerra contra la garrapata”, señaló. Entiende que debe ser asumido “como tema país”.

Por otra parte, el paso de la caminería rural a la órbita del MTOP “es algo que, sin dudas, tenemos que encarar de una manera diferente a cómo lo veníamos encarando”, dijo, añadiendo que si la apuesta es a una ruralidad posible, “los caminos son lo primero”.

Además del rubro ovino y de otros ítems de aspiraciones emergidas desde del Congreso, uno de los desafíos trazados es el de hacer foco en la salud mental, un asunto presente ya desde el anterior congreso.

Normey contó que, además, quedaron rondando algunas ideas para el fortalecimiento institucional.