Dos subas consecutivas en enero registraron las licitaciones de Fonterra, ubicando la referencia en US$ 3.449. Esto es observado “con buen entusiasmo” desde el INALE, según indicó su presidente,
Dr. Ricardo De Izaguirre. “Teníamos una preocupación grande por cómo había disminuido el precio; no le veíamos el fin”, dijo, recordando que en mayo de 2025 la referencia estaba en US$ 4.400, lo que permitió tener colocaciones importantes y generó un impacto en el precio al productor.

Las caídas fueron, a su vez, un indicio de que las producciones también estaban siendo buenas para algunos de los principales competidores. Hoy, tras dos subas, la expectativa es que la tendencia al alza pueda continuar, agregó.

Analizó, además, las características de la demanda internacional a futuro, aguardando que esta siga incrementándose por diferentes factores, fundamentalmente desde “zonas en las que falta mucha leche”.

La lechería ante el acuerdo UE-Mercosur
“Este acuerdo nos ubica a jugar en una cancha más grande, a potenciar nuestras posibilidades y a superar las limitantes productivas que tenemos”, dijo De Izaguirre respecto a lo que cabe esperar, para la lechería uruguaya, a partir de la rúbrica del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Se refirió a aspectos tales como la caída del arancel externo en un período de diez años, así como un incremento de la cantidad de toneladas, aunque en un contexto en que “las necesidades de Brasil”, integrante del Mercosur y constantemente en el podio de destinos de lácteos uruguayos, “han venido disminuyendo”.

“La lechería no es de los (rubros) más beneficiados” por el acuerdo, indicó. “Estas cuotas nos enfrentan a Europa, que es el mayor productor de leche. Fundamentalmente en quesos es donde vemos las mayores dificultades; es el mayor exportador en este tipo de artículos”.

Subrayó que, más allá de los desafíos que plantea lo rubricado, se ve en el Ministerio de Relaciones Exteriores “una preocupación muy grande en insertarnos en otras zonas, bajo otros acuerdos, que nos beneficien más”.

Herramientas frente a “variables que no controlamos”
De Izaguirre también habló sobre el refuerzo de recursos al INALE por el presupuesto insuficiente para las actividades planeadas por el instituto, y se refirió, además, al trabajo que se viene realizando junto a Opypa para diseñar herramientas que contemplen las problemáticas planteadas por el clima y la dificultades de precios. El foco está puesto en “cómo enfrentar esas situaciones, cómo amortiguarlas, qué instrumentos generamos” para que “el impacto de estas variables que no dominamos no afecten directamente sobre las empresas”.