El director nacional de Recursos Naturales del MGAP defendió el camino recorrido por la secretaría estatal frente a “una situación de déficit hídrico que lentamente fue agravándose”, y remarcó que existe una apuesta “a avanzar en una línea que no es de títulos rimbombantes, pero que sí es de unos pasitos más en una ruta de cambio técnico”.

Subrayó la relevancia de manejarse de acuerdo a “una cultura del dato”, con foco en el rigor para el “monitoreo y acción consecuente”. “En función del dato, tomamos las definiciones”, dijo.

Enfatizó en la existencia de diferentes tipos de herramientas y medidas que existen y se pueden implementar más allá de ser declarada o no la emergencia agropecuaria, además de las que está posibilitando la declaración, “principalmente para los productores que tienen menos espalda”, y las que se están diseñando junto al MEF y otras áreas estatales.

Valoró especialmente el aporte que realiza Campo Unido, así como el avance de la comisión interministerial que trabaja en la articulación del plan nacional de riego, “un plan que lo que pretende es bajar a terreno, con acciones concretas, deberes pendientes que tiene el país en esa materia”. “No es fácil regar. No es abrir una canilla y que salga agua. Tiene una alta curva de aprendizaje, y eso es ensayo y error”, comentó.

Garibotto estuvo en el lanzamiento de la cosecha de cultivos de verano, en Young. “Es una fiesta que disfrutamos muchísimo”, dijo, calificando al movimiento cooperativo como “fundamental” para el sector agropecuario.