De cara a la 19ª edición de Expo Melilla, que se llevará a cabo del 16 al 19 de abril, el presidente de la ARU, Rafael Ferber, conversó con Dinámica Rural (Sarandí 690 AM) sobre la política pública focalizada en el combate a la garrapata, y sobre el escenario de la agricultura en un contexto en el que “va a faltar un número muy grande en el PBI, que estimamos en US$ 1.000 millones”.
Sobre la presencia de residuos de garrapaticidas en carme, Ferber indicó que, ante el surgimiento de “casos que tocan aleatoriamente”, el aporte que puede hacer la gremial es “comunicar para que se entienda que hay que cumplir con toda la reglamentación”.
El consenso, dijo, es que “si aparecen residuos, tiene que haber una sanción. Después se verá la casuística de lo que pasó, de qué forma…”, pero remarcó que a nivel país se precisa “más comunicación y más investigación”, así como “reglas más claras, que sabemos que el MGAP está intentando clarificar, sobre sanciones y los procedimientos cuando aparecen estos casos”.
La que “está fallando estrepitosamente” es “la campaña contra la garrapata”, afirmó Ferber. En cuanto al diseño y ejecución del plan, “lo que decimos, cuando vemos los mapas de resistencia y vemos el tamaño del problema, es que no está puesto sobre los productores que hacen la cosas mal, y se está complicando a todo el mundo”.
Entiende que hace falta identificar con claridad que los dos elementos centrales son los residuos en carne y las muertes de animales. Dijo que el de la presencia de residuos es el que tiene mayor visibilidad mediática, pero “la muerte de animales en la realidad del productor es dramático”.
Por lo tanto, es necesario “revisar las estrategias para lograr los objetivos”, dijo Ferber, para quien, al evaluar las pérdidas, se debe hacer foco en las que se producen por muerte de animales.
“Lo que nos toca a los productores individualmente es que, lo que va a faena, tiene que cumplir los tiempos de espera. Es nuestra responsabilidad. No es un argumento decir que compré un animal en tal lado y esperé los 45 días y lo mandé, y entonces no es mi responsabilidad. Si tú lo mandaste a faena y aparecen residuos, es tú responsabilidad. Tenés que saber lo que compraste, cómo compraste, leer los despachos de tropa…”.
Impacto agrícola en el PBI
Sobre el escenario agrícola, el presidente de la ARU indicó que las cosechas de soja mostraron “rendimientos magros”. “Los resultados esperados eran malos, y el resultado es menos y de peor calidad”, comentó, describiendo un contexto que lleva a prever “un golpe grande”, aunque remarcó que “el sector está maduro en buscar herramientas” para continuar.
“Va a faltar un número muy grande en el PBI, que estimamos en US$ 1.000 millones».
Ahora queda “encarar una siembra de invierno que viene difícil” por el aumento de costos, principalmente de combustibles y fertilizantes, dijo.