El XXIV Taller de gestación vacuna confirmó lo que orienta el trabajo de Biogénesis Bagó, en cuanto a “acompañar al productor en las decisiones que más impactan en los resultados del rodeo de cría, con el mismo compromiso con que cuida el estatus sanitario del país”, se afirmó desde el laboratorio.
La compañía cerró su participación como Sponsor Gold de la jornada “con la convicción” de haber acompañado una instancia que “pone el foco exactamente donde importa: en la eficiencia reproductiva del rodeo de cría como base de la productividad ganadera uruguaya”. En tal sentido, se subrayó la relevancia de “escuchar de primera mano los desafíos reales que enfrenta el productor, porque ese conocimiento directo es el que alimenta las soluciones que se desarrollan y se llevan al territorio”.

Sin terneros no hay cadena
El rodeo de cría es el punto de partida de todo lo que viene después. Sin terneros no hay invernada, sin invernada no hay faena, sin faena no hay exportación. La cría no es un subsector de la ganadería uruguaya: es su motor. Y como todo motor, no alcanza con tenerlo hay que cuidarlo, afinarlo y exigirle el máximo rendimiento posible. El desafío no es de cantidad sino de eficiencia, cuántas vacas se preñan, cuántas preñeces llegan a término, cuántos terneros llegan al destete. En ese camino hay pérdidas que tienen nombre, diagnóstico y solución”.

Arrospide: “productores que piensan en grande”
El gerente comercial de Biogénesis Bagó Uruguay, Dr. Ignacio Arrospide, indicó que el taller “permitió tomar el pulso real del campo. Encontramos productores que piensan en grande, que entienden que la eficiencia reproductiva no es un tema técnico aislado sino el corazón del negocio ganadero. Una vaca que no se preña, una preñez que se pierde, un ternero que no llega al destete eso tiene un costo concreto que el productor siente todos los años. Y la contracara de ese costo es una oportunidad real, hay tecnología, hay conocimiento, hay evidencia. Lo que hace falta es la decisión de aplicarla. Estamos acá para acompañar esa decisión, con programas que tienen respaldo técnico y foco en la rentabilidad del establecimiento. Y ese compromiso con el productor es el mismo que nos lleva a ser parte activa de la campaña antiaftosa, porque el estatus sanitario del país, igual que la eficiencia reproductiva del rodeo, no se cuida solo”.