La directora de El Sauzal Agronegocios, Ing. Agr. Meyi Rovella, contó en Dinámica Rural (Sarandí 690 AM) cómo, desde hace más de cinco años a esta parte, en el Este del país se ha dinamizado la complementariedad de rubros como arroz, soja y ganadería en empresas antes dedicadas a uno en particular. “En años que el arroz no vale, es válido tener más de una herramienta, y buscar formas de diversificar y de consolidar resultados positivos”, señaló.
Rovella entiende que, para el país en general y para el Este en particular, “es una fortaleza muy grande tener varias opciones de cultivo dentro de un mismo tipo de suelo, cuando antes era impensable, por ejemplo, plantar una soja en un campo bajo”.
Explicó cómo conocimientos y prácticas del arrocero sobre el territorio, bien aprovechados, son de suma utilidad para explotar las potencialidades de otros cultivos, como es el caso de la soja, levantando la mira de los rendimientos. Dijo que un muy buen rendimiento de soja aportó una rentabilidad, con renta incluida, del 30%.
Analizó los diferentes factores que inciden en las posibilidades de diversificar, señalando que “el cuello de botella sigue siendo el modo de arrendamiento”. En los hechos, las empresas propietarias de la tierra que hacen agricultura, han incorporado en el campo lo necesario para poder generar la dinamización de los sistemas en la complementación.
Remarcó que, frente a los vaivenes que tiene cada uno de los rubros, a las empresas productoras que trabajan diferentes sistemas les permite versatilidad, así como la posibilidad de capturar oportunidades de negocios.
Es necesario ordenar y planificar los sistemas, así como focalizarse en cada una de las unidades de negocio y ejecutar para aprovechar las oportunidades, apuntó.
Rovella también abordó otros temas, como la relevancia de las rotaciones, el impacto ambiental, y la búsqueda de equilibrios en diferentes frentes.