“Es un orgullo haber podido armar un equipo eficiente, que se ha compenetrado con la empresa, que ha compartido los valores que he tratado de inculcar”, y cuyos componentes “han sido tremendamente fieles”, dijo Walter Hugo Abelenda al repasar la historia de la empresa que creó hace treinta años, así como su trayectoria personal.

Fundar WHA Negocios Rurales fue “un sueño llevado a la realidad”, comentó, rememorando la etapa en la que, siendo empleado de Romualdo Rodríguez, con quien trabajó durante casi una década, no sólo pensaba en su propia empresa, sino que incluso, en los ratos libres, iba diseñando posibles logotipos.

Se refirió a las transformaciones que ha tenido la comercialización de haciendas, con una mayor preferencia por las pantallas, lo que no quita que también se siga apostando a la feria mensual en la Asociación Rural de Florida (ARF). También destacó el impulso que, con énfasis en diversificar los frentes de actividad, le ha dado a la empresa su hijo Joaquín.

Hoy WHA Negocios Rurales brinda “todos los servicios que un escritorio puede brindar”, que van desde la comercialización de haciendas con Plaza Rural y en las ferias en la ARF, a los negocios particulares, los embarques a frigorífico, venta de campos, arrendamientos, y remates de todas las razas equinas, entre otros servicios.  

Abelenda se refirió, además, a la actualidad del mercado de haciendas. Dijo que está en un momento ya “no ideal sino súperideal, con valores realmente destacados”, a niveles “que nunca vimos”. Claro que este escenario “enmascara un montón de problemas que tiene el país”, como lo caro que resulta producir, los inconvenientes endémicos del tipo de cambio, y “un déficit fiscal que se va agrandando”.