“En el suelo, ayuda a mantener la estructura porque actúa como un ‘pegamento’; en la planta, es el elemento central de la clorofila, es decir, de la fotosíntesis; y en el animal es esencial para la función muscular, el corazón y la formación de huesos”, explicó, en su columna en Dinámica Rural (Sarandí 690 AM), la directora de gROU Agro, Ing. Agr. Lucía Bauer.

Indicó que, en ganadería, “su deficiencia puede provocar tetania hipomagnesémica, una enfermedad que puede matar a un bovino adulto en pocas horas; muchas veces, el origen del problema comienza directamente en el suelo” y no siempre por falta de magnesio, sino por “los desbalances minerales que bloquean su absorción”.

Bauer profundizó acerca de cómo el potasio resulta ser uno de los principales antagonistas, al tiempo que destacó que “pasturas más diversas, con presencia de leguminosas y especies de raíz profunda capaces de acceder a minerales en horizontes más bajos del suelo, suelen ser mucho más resistentes a este problema. Las leguminosas, además, tienden a contener mayores niveles de magnesio”.

“La tetania no es solamente un problema del animal. Es un problema de manejo y de mineralización del sistema”, apuntó.

Incluso comentó que, en humanos, “la deficiencia de magnesio es hoy una de las más comunes en el mundo occidental, aunque rara vez se diagnostica porque sus síntomas suelen ser difusos: fatiga crónica, calambres musculares, insomnio, ansiedad y arritmias cardíacas”.