Si bien la cosecha de soja se inició con rendimientos del entorno a los 2.000 kg por hectárea, sobre el final “se fue quedando un poco flaca”, explicó a Dinámica Rural el gerente de Copagran filial Paysandú. Esto hace que la estimación del promedio ronde los 1.800 kg.
Indicó que la zona de Paysandú fue la que se comportó mejor en cuanto a rendimientos y calidad, ya que más hacia el sur “se empiezan a ver los rendimientos más bajos”. “Algo parecido ocurre con la calidad”, añadió.
En cuanto a los valores, señaló que, con el repunte de precios del último mes, “hubo gente que pudo cerrar negocios por encima de los US$ 400”. No obstante, “la ecuación es muy ajustada, y en algunos casos con números en rojo”. Explicó que “la mayoría ha ido vendiendo en la medida en que termina la cosecha”, estimando que el 60% está vendida.
Cultivos de invierno
“Para la siembra de invierno lo que más pesa es el precio del producto”, señaló. En tal sentido, “se ve un vuelco a la colza, de la mano a la firmeza del precio de la colza y la carinata”. También tiene fuerte presencia la opción de la cebada, por el reciente repunte registrado en el precio. Además, aunque en menor medida, el trigo tendrá su parte. El área global será muy parecida a la de 2025, dijo, lo que significa entre 7.000 y 7.500 hectáreas, pero con un 2026 en el que se nota el crecimiento de colza, cuya siembra rondará el 50% del área. Se verá una disminución en la de cebada, que de todos modos será mayor a la de trigo.
Simean analizó cómo puede influir, en la toma de decisiones, el incremento de costos a raíz del escenario geopolítico.